El galgo balón y otras historias sin razón

Nelson nació y sintió una patada. Ese fue su primer contacto con el mundo. Pesaba tan solo unos cuantos gramos y todavía no se llamaba Nelson. Simplemente era un galgo. Un galgo recién nacido. Al mes y medio de vida, Nelson, que no tenía nombre todavía, no podía ni andar. … Seguir leyendo / Continue reading


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