Europa quiere exprimir la “economía azul”: la ligada a la explotación del fondo marino

La Comisión Europea quiere potenciar los “empleos azules”, yacimientos de trabajo y riqueza submarinos: en biotecnología, alimentación, energías renovables… Para ello, presentó el pasado miércoles un documento con su estrategia hasta 2020. El texto parece el típico texto de intenciones de Bruselas, pero este presenta un panorama sugerente. “Los océanos y mares que rodean Europa ofrecen nuevas oportunidades para cumplir los objetivos” europeos de crecimiento sostenible en 2020, pero añade que “para explotar ese potencial, necesitamos facilitar a las compañías la inversión. Tenemos que reducir los costes, los riesgos y estimular la inversión”. Y realiza una defensa de la “economía azul” —ahora que de la verde ya se habla poco—: “Nuestros océanos pueden dar el estímulo que necesitamos para que la economía avance (…) Pueden proveer la energía limpia que necesitamos para evitar una catástrofe climática. Pueden surtirnos de proteínas saludables. Pueden aportar fármacos y enzimas de organismos que habitan los mayores extremos de temperatura, luz y presión soportados por la vida. Y la creciente demanda mundial de materias primas hace cada vez más atractiva la minería submarina”. Queda claro que el mar no es el sitio en el que nadan los cada vez menos abundantes peces. El primer paso que quiere dar la UE es impulsar un mapa de alta resolución del lecho marino europeo, accesible a todas las empresas, que no solo contenga la topografía, sino sus minerales, la biodiversidad y el hábitat.

La Comisión señala que los estudios fragmentados de las distintas empresas y Gobiernos no están integrados y que con un mapa integrado y accesible se podrían ahorrar 300 millones de euros al año. Los Estados miembros gastan al año 1.850 millones en observaciones y estudios marinos, según el documento, que propone un nuevo sistema más accesible y transparente, ya que “las observaciones no se pueden patentar”. La Comisión ha abierto el texto a observaciones hasta diciembre…

… Hay tres tipos de minería que suscitan interés. Están los llamados nódulos polimetálicos, una especie de bolitas con alta concentración de tierras raras que aparecen a unos 4.000 metros de profundidad. Estas tierras raras son metales muy difíciles de concentrar que se usan en aparatos tecnológicos. China concentra la mayor parte de la producción mundial y cuando restringe la exportación crea tensiones diplomáticas. En las dorsales (las cordilleras submarinas) asoman a veces sulfuros masivos, que tienen interés porque contienen depósitos de oro y cobre, aunque son zonas muy sensibles desde el punto de vista ambiental porque allí viven organismos extremófilos (habituados a condiciones límite). Por último, están las costras polimetálicas, de composición similar a los nódulos y que aparecen en las cumbres de pequeños montes submarinos. “La minería submarina la veíamos como el futuro, algo que tardaría mucho en llegar, pero ahora vemos que va realmente en serio y que ya hay empresas decididas a ello”, cuenta Somoza. Un robot dirigido desde un barco horada el lecho marino en zonas seleccionadas y manda a la superficie lo encontrado…

Seguir leyendo …

Fuente: , El País, 30/agosto/2012


Descargar esta información en PDF Download PDF
Share
Etiquetado , , , , , , , , , , , , .Enlace para bookmark : permalink.

Los comentarios están cerrados.